Bloque 2 · Lección 07

Skills: tu criterio, repetible

Le enseñas una vez cómo se hacen las cosas en tu casa y lo repite igual siempre. Es documentación que se ejecuta.

En resumen

  • Una Skill es una carpeta con un archivo SKILL.md escrito en Markdown, al que puedes añadir archivos de referencia, plantillas o scripts. Se gestionan en Ajustes → Capacidades.
  • Un Proyecto guarda contexto —quién eres— y una Skill guarda procedimiento —cómo se hace esto—. Confundirlos es el error más habitual, y se paga en resultados irregulares.
  • Hay tres tipos: integradas (Excel, PowerPoint, conversión de archivos, análisis de datos), de empresa y individuales. Se componen entre sí y funcionan igual en claude.ai, Claude Code y la API.
  • Merece la pena convertir en Skill lo que se repite, tiene criterio propio y se puede escribir. No lo que se hace una vez al año ni lo que cambia cada semana.

Hay una frase que oigo en casi todas las implantaciones, normalmente en boca del director: «El problema es que solo le sale bien a Marta». Marta ha aprendido a pedir las cosas de una manera concreta, obtiene resultados excelentes, y nadie sabe replicarlos. Las Skills existen para eso: para sacar el criterio de Marta de la cabeza de Marta.

Qué es una Skill

Una Skill es una capacidad reutilizable que empaqueta un procedimiento tuyo para que Claude lo aplique igual siempre. Técnicamente es simple: una carpeta con un archivo llamado SKILL.md, escrito en Markdown —texto plano con títulos y listas—, al que puedes añadir archivos de referencia, plantillas o scripts.

Eso es todo. No hay lenguaje de programación, ni interfaz de configuración con cincuenta casillas. Escribes en español cómo se hace una cosa en tu empresa, y esa descripción pasa a ser ejecutable.

Una Skill es documentación que se ejecuta. Si ya tienes el procedimiento escrito en un Word que nadie lee, tienes media Skill hecha.

Skill o Proyecto: la confusión más cara

Esta distinción merece un apartado propio porque casi todo el mundo la mezcla, y mezclarla produce proyectos gigantes con instrucciones interminables que rinden mal.

Un Proyecto guarda contexto: quién sois, qué vendéis, a qué precio, con qué tono. Es información estable sobre vuestra realidad. Una Skill guarda procedimiento: en qué orden se hacen los pasos de una tarea concreta, qué hay que comprobar y cómo debe quedar el entregable.

ProyectoSkill
Responde a¿Qué sabe de mi empresa?¿Cómo ejecuta este trabajo?
ContieneDocumentos e instrucciones permanentesPasos, criterios, plantillas y comprobaciones
ÁmbitoTodas las conversaciones de ese espacioLa tarea concreta, en cualquier espacio
Cambia cuandoCambian precios, servicios o marcaCambia la forma de trabajar
EjemploProyecto «Comercial», con tarifario y propuestas ganadorasSkill «Preparar propuesta para licitación pública»

La prueba para saber cuál necesitas: si lo que ibas a escribir empieza por «somos», es Proyecto. Si empieza por «primero», es Skill.

Los tres tipos

Integradas

Vienen de serie: trabajo con Excel, generación de PowerPoint, conversión de archivos y análisis de datos. No hay que montarlas y resuelven las tareas de formato que ocupan horas invisibles cada semana.

De empresa

Las que escribís vosotros y se comparten con el equipo: guía de marca aplicada, modelos financieros, procedimientos de cumplimiento normativo. Son las que tienen valor real, porque codifican lo que os diferencia.

Individuales

Las de una sola persona para su propio trabajo: cómo prepara sus notas de reunión, cómo revisa un pliego. Suelen ser el mejor campo de pruebas: alguien monta la suya, funciona, y a los dos meses el equipo la adopta.

Se componen entre sí

Las Skills no compiten, se encadenan. Una Skill de análisis de datos puede alimentar a otra de informe mensual, que a su vez use la de guía de marca para el texto y la integrada de PowerPoint para la presentación final. Ahí es donde una empresa empieza a construir algo propio y no solo a consumir una herramienta.

Cómo crear la tuya, paso a paso

  1. Elige un proceso que ya se repite

    No inventes nada nuevo. Coge algo que hagáis al menos dos veces al mes, que tenga criterio propio y que hoy salga distinto según quién lo haga. El informe de cierre, la revisión de un contrato, la ficha de una cuenta antes de una visita.

  2. Escríbelo como se lo explicarías a alguien nuevo

    Sin lenguaje técnico. Pasos en orden, criterios de decisión, y sobre todo las comprobaciones finales: qué mira una persona con experiencia antes de dar algo por bueno. Ahí está el criterio que quieres capturar.

  3. Usa el Skill Creator para montar la estructura

    Existe un Skill Creator que genera la carpeta y el SKILL.md por ti a partir de lo que le cuentes. Es la vía rápida: le explicas el proceso en español y te devuelve el archivo listo para revisar.

  4. Añade los archivos de apoyo

    La plantilla en la que se entrega, el listado de KPI, la tabla de criterios. Todo lo que la persona experta consultaría mientras trabaja va en la carpeta, junto al SKILL.md.

  5. Instálala en Ajustes → Capacidades

    Ahí se gestionan las Skills: se activan, se comparten y se desactivan. Si es una Skill de empresa, decide quién debe tenerla antes de repartirla.

  6. Pruébala con dos personas distintas

    Este es el examen. Si dos compañeros que no han hablado entre sí obtienen resultados equivalentes, la Skill está bien escrita. Si no, falta criterio explícito en algún paso.

Un SKILL.md de verdad

Así de sencillo es el archivo. Este es el esqueleto de una Skill real de informe mensual, recortado:

Ejemplo de SKILL.md# Informe mensual de cliente ## Cuándo usar esta skill Cuando alguien pida el informe mensual, el reporte de mes o el seguimiento de una cuenta de mantenimiento. ## Datos que necesito antes de empezar – Nombre de la cuenta y mes de referencia – Exportación de horas del mes (archivo .csv) – Incidencias abiertas y cerradas Si falta alguno, pregúntalo. No estimes horas ni inventes incidencias. ## Pasos 1. Calcula horas consumidas frente a horas contratadas y el porcentaje de desviación. 2. Clasifica las incidencias en críticas, mayores y menores según criterios-severidad.md. 3. Compara con el mes anterior y señala solo las variaciones superiores al 15%. 4. Redacta el resumen ejecutivo: máximo 120 palabras, sin adjetivos valorativos. 5. Rellena la plantilla plantilla-informe.md respetando el orden de apartados. ## Comprobaciones antes de entregar – ¿Cuadran las horas totales con el .csv de origen? – ¿Hay alguna cifra que no venga de un archivo aportado? Si la hay, márcala con [VERIFICAR]. – ¿El resumen ejecutivo menciona la desviación aunque sea favorable? ## Archivos de referencia – criterios-severidad.md – plantilla-informe.md

Fíjate en que la parte valiosa no son los pasos, que son obvios para quien conoce el trabajo. Es el bloque de comprobaciones y la instrucción de marcar con [VERIFICAR] lo que no proceda de un archivo. Eso es criterio profesional escrito, y es lo que evita que salga un informe con cifras inventadas.

Dónde funcionan y qué no conviene convertir

Una Skill funciona igual en claude.ai, en Claude Code y en la API. Se escribe una vez y sirve en los tres sitios, lo cual importa cuando una tarea que empieza siendo manual en el chat acaba automatizada en un proceso.

También se apoyan bien en el resto de piezas: una Skill puede leer datos a través de un conector, entregar el resultado como Artifact o ejecutarse dentro de una tarea programada de Cowork.

Qué merece la pena

  • Procesos repetitivos con criterio: informes periódicos, revisiones de contrato, respuestas a pliegos, control de calidad de entregables.
  • Todo lo que hoy depende de una sola persona y para en cuanto esa persona se va de vacaciones.
  • Lo que exige formato consistente hacia fuera: propuestas, informes a cliente, comunicaciones reguladas.

Qué no

  • Tareas que se hacen una o dos veces al año. Escribir la Skill cuesta más que hacer el trabajo.
  • Procesos que aún no están decididos. Codificar un procedimiento que va a cambiar el mes que viene es trabajo tirado. Primero se estabiliza, luego se escribe.
  • Trabajo que es puro juicio sin pasos: una negociación, una decisión de despido, una estrategia. Puedes apoyarte en Claude para preparar material, pero no hay procedimiento que empaquetar.

Mi recomendación práctica es empezar por una sola Skill, la del proceso que más veces se hace mal. Cuando funcione, el equipo pedirá la segunda sin que tengas que convencer a nadie.

En la siguiente lección pasamos del procedimiento al producto: cómo convertir una respuesta en una herramienta que tu equipo puede usar —una calculadora, un panel, un simulador— sin desarrollo ni despliegue. Es la lección de Artifacts.

Preguntas frecuentes

¿Necesito saber programar para crear una Skill?

No. Una Skill es una carpeta con un archivo SKILL.md en Markdown, que es texto plano con títulos y listas. Puedes escribirla en español describiendo el proceso, y existe un Skill Creator que genera la estructura por ti. Los scripts son opcionales, no un requisito.

¿En qué se diferencia una Skill de un Proyecto?

El Proyecto guarda contexto sobre tu empresa: documentos, precios, tono, criterios permanentes. La Skill guarda un procedimiento: los pasos de una tarea concreta y las comprobaciones antes de entregarla. La regla rápida es que si lo que escribes empieza por «somos» es Proyecto, y si empieza por «primero» es Skill.

¿Dónde se gestionan las Skills?

En Ajustes → Capacidades, donde se activan, se comparten con el equipo y se desactivan. Las mismas Skills funcionan igual en claude.ai, en Claude Code y en la API, así que se escriben una vez y sirven en los tres entornos sin adaptaciones.

¿Cuántas Skills debería tener una empresa?

Menos de las que parece. Entre tres y ocho bien mantenidas cubren la mayoría de procesos repetitivos de una PYME. Es preferible una Skill probada por dos personas distintas que quince escritas en una tarde, porque cada Skill hay que revisarla cuando cambia la forma de trabajar.

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Carlos M. Bouza, consultor de IA para empresas

Carlos M. Bouza

Consultor de IA para empresas

Carlos M. Bouza es consultor especializado en implantación de inteligencia artificial en empresas. Acompaña a comités de dirección y equipos de operaciones en el paso de las pruebas sueltas a sistemas de IA que forman parte del proceso: diagnóstico, diseño, formación y medición.

Trabaja sobre todo con empresas de retail, industria y servicios profesionales, desde A Coruña y para toda España.

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